Energías renovables para su casa

La Energía Eólica

La energía eólica es una forma indirecta de energía solar, ya que el viento es producto de las diferencias de temperatura y de presión de la atmósfera originadas por la radiación del sol. Las masas de aire se desplazan de áreas de alta presión atmosférica hacia áreas adyacentes de baja presión.

La energía eólica tiene basicamente dos aplicaciones, el bombeo de agua y la producción de electricidad. Para ello, las máquinas necesitan que el viento se mueva con una velocidad entre los 12 km/h y los 65 km/h.

Bombeo de agua:

Aerobomba
En las instalaciones de bombeo de agua, es habitual utilizar las aerobombas multipalas (de 12 a 24 palas).

Debido a la gran superficie expuesta al viento, las aerobombas empiezan a girar en cuanto el viento adquiere una mínima velocidad. En ese momento, las palas transmiten al eje una fuerza muy elevada que acciona la bomba de la instalación y hace ascender el agua hasta un depósito.

Este tipo de instalaciones eólicas son habituales en zonas rurales, y para consumos propios.

Producción de energía electrica:

Esquema mixto solar-eólico
En las zonas con bastante viento, otra aplicación posible es la producción de electricidad. Para ello, se utilizan aerogeneradores (de dos o tres palas). Al igual que en el caso de la energía solar, podemos usar la instalación eólica para consumo propio o para vender la energía a la Compañia eléctrica.

Los sistemas para autoconsumo se componen de un aerogenerador, un regulador, unas baterías y un inversor que convierte la energía almacenada en las baterías, en electricidad apta para uso doméstico.

En las zonas rurales sin conexión eléctrica, se suele utilizar un sistema eólico hibrido, compuesto por una instalación solar fotovoltaica, una instalación eólica, y un generador diesel.

También se pueden utilizar los aerogeneradores con bombas eléctricas para la extracción de agua.

Las instalaciones eólicas son bastantes sencillas y requieren poco mantenimiento.