Energías renovables para su casa

La Energía Solar fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica consiste en la transformación de la rayos solares en energía eléctrica y puede utilizarse tanto en casas aisladas como conectadas a la red eléctrica.

Instalaciones aisladas de la red eléctrica:

esquema solar fotovoltaico aislado
Gracias a este tipo de instalaciones, podemos disponer de electricidad en lugares alejados de la red de distribución eléctrica. De esta manera, podemos suministrar electricidad a casas de campo, refugios de montaña, bombeos de agua, instalaciones ganaderas, sistemas de iluminación o balizamiento, sistemas de comunicaciones, etc.

Los sistemas aislados se componen básicamente de unos captadores solares, un regulador, unas baterias y un inversor que convierte la energía de las baterias corriente en alterna.

Dado que en invierno hay menos horas de sol y que la demanda energética es mayor, estas instalaciones suelen ir acompañadas de un grupo electrogeno de apoyo.

Instalaciones conectadas a la red:

esquema solar fotovoltaico conectado a red
Los sistemas fotovoltaicos conectados a red consisten en generar electricidad mediante paneles solares fotovoltaicos e inyectarla directamente a la red de distribución eléctrica. Actualmente, en España, las compañías de distribución eléctrica están obligadas por ley a comprar la energía inyectada a su red por estas centrales fotovoltaicas.

El precio de venta de la energía también está fijado por ley de manera que se incentiva la producción de electricidad solar al resultar estas instalaciones amortizables en un periodo de tiempo que puede oscilar entre los 7 y 10 años.

Este tipo de centrales fotovoltaicas pueden ir desde pequeñas instalaciones de 1 a 5 kwp en nuestra terraza o tejado, a instalaciones mucho más potentes sobre cubiertas de naves industriales o en suelo.

El modelo más utilizado en España es el de la llamada "huerta solar", que consiste en la agrupación de varias instalaciones de distintos propietarios en suelo rústico. Cada instalación tiene una potencia de hasta 100kw que es el umbral que establecía la legislación para el máximo precio de venta de energía eléctrica. Estas instalaciones pueden ser fijas o con seguimiento, de manera que los paneles fotovoltaicos están instalados sobre unas estructuras que se mueven siguiendo el recorrido del sol para maximizar la generación de electricidad.